Los físicos dicen que no se sabe que hubo antes del big bang, esa gran explosión que dio origen a nuestro universo ( para muchas personas, para otras la hizo un señor con barba en 7 días, bueno, 6 porque último día se lo tomo de jajas muy a la española). Esa causa es la denominada causa incausada. Existe una corriente, bueno más bien dos, las corrientes Chucknorrianas y las Jordi Hutadianas, que dicen que el big bang fue consecuencia de una discusión entre estos dos seres eternos...
Pero no esto de lo que vengo a hablar hoy, en medio de esta cuarentena, hoy vengo a hablaros de otra cosa que no tiene nada que ver con el origen de todo,más bien voy a hablar de alguien, un personaje que creo que no hay personas en este planeta que no lo conozcan, Dumbledore.
Sí, han leído bien, estoy hablando de Dumbledore, ese afable señor mayor todopoderoso que en las novelas lo describen alto, pelo largo canoso, barba larga y plateada con sus características gafas de media luna. Según cuentan las novelas y bueno, en las películas también, Dumbledore fue el mejor director que tuvo Howarts, pero, realmente fue eso verdad?. Todos cuando eramos niños y conocimos el fantástico mundo creado por J.K Rowling, soñábamos con llegar un día a nuestras casas y encontrarnos esa mágica carta firmada por el director de este centro que nos decía que habíamos sido admitidos en el colegio Howarts de Magia y Hechiceria y que en consecuencia, eramos brujas o magos. Pero esa carta nunca llego y algunos aún le echamos la culpa al de correos o a que nos mudamos de vivienda y el director no tenía la dirección actualizada. Bueno, dejando de lado la cantidad de sueños rotos y promesas de espera que nunca se harán realidad, voy a empezar a explicar porque Dumbledore no era tan buen director, ya que esto va sobre él, así que allá voy.
Howarts, por lo que tenemos entendido, siempre fue un lugar seguro, de echo el más seguro en el que uno podía estar en tiempos oscuros, como sucede durante las dos guerras mágicas que conocemos. Un lugar en el que estar a salvo, un refugio de seguridad en medio de la tempestad, contando sobre todo con la increíble presencia del mago más poderoso de todo su tiempo, Albus Dumbledore, si ese director que fue capaz de meter un perro de 3 cabezas detrás de una sencilla puerta de madera, por la que cualquier persona podría entrar (Hermione abre la puerta como quien le quita el envoltorio a un caramelo), por no hablar de sus dudosos castigos en los que mandaban a los alumnos al bosque prohibido, donde habitan todo tipo de criaturas de pesadillas como los hombres lobos. Ya lo dijo Filch ''De vez en cuando desaparece algún alumno en sus terrenos''...ejem....
Durante toda sus estancia que conocemos como director, no ocurren si no desgracias dentro de la escuela, en primero se cuelan delante de sus narices un Troll de las cavernas, cortesía del prefesor VolderQuirrel, el no tan tartamudo. En segundo, Ginni, loca perdida con el diario de Tom Riddle deja vagar a sus anchas un basilisco por la escuela. En la tercera pélicula, no solo contrata un profesor que es un hombre lobo, si no que además permite que la escuela se llene de DEMENTORES que no hacen si no hacerle bullyng a Harry Potter. En el cuarto año, permite que se celebre el torneo de los 3, bueno 4, magos aún sabiendo que el historial de ese torneo es más negro que alma de Voldemort, en el que alumnos han llegado a morir en él y por supuesto, no iba a ser menos en este ( bye bye Cedric Diggori, todos sabemos que no moriste, si no que te transformaste en un hada llamada Edwar Cullen). En el quinto libro permite, porque todo el rato lo sabe aunque se haga el loco muy bien, que se forme un ejercito de magos adolescentes en su propia escuela. Ya en la sexto libro, se ausenta varias de su puesto para buscar Horrocruxes y finaliza con las consecuencias que ya todos sabemos.
Aún falta por hablar de esa extraña predilección un tanto tóxica que tiene por Harry, aquí el mayor ejemplo son las copas de la casa, Gryffindor nunca gana ninguna, hasta que Harry llega a Howarts. Durante el primer libro, les descuentan un millón de puntos durante todo el primer año, y aún así, que por sus narices, ganan la copa de la casa, rompiendo el empate con ese extraño regalo de 10 puntos contra Neville por no hacer NADA. El resto de los años igual, siempre se busca un pretexto para regalarle puntos a Gryffindor al final para que estos ganen.
En fin, Dumbledore mola mucho como mago, en los libros su poder y sabiduría se exhibe mucho mejor que en las películas aún sin efectos especiales, pero como director, creo que una mandrágora lo haría mejor.